martes, 3 de junio de 2008

Crisis del Petróleo

Nuestra sociedad y nuestro modo de vida actual se basan en el uso del petróleo. La industria, la electricidad, el transporte, la construcción, el turismo, la agricultura, la pesca, la ganadería, la minería, etc., son dependientes del petróleo, que también ha contribuido a adelantos en medicina al utilizarse en la producción de medicamentos, en el desarrollo de infraestructuras sanitarias como hospitales y ambulancias, y hasta en la construcción de las carreteras por donde circulan éstas.

Como vemos el mayor problema de esta crisis no es el petróleo, sino la cantidad de sectores que dependen actualmente de este recurso. A medida que el petróleo no pueda cubrir la demanda, habrá lugares y sectores de la economía mundial que quedarán desabastecidos y también podría llegar un momento en que el sistema financiero experimente un colapso, pues está creado sobre la base de los intereses del capital, que a su vez parten de la base del crecimiento de la economía.
En cuatro décadas, ésta sería la tercera gran crisis del petróleo. Las dos primeras, en 1973 y en 1980, fueron porque los productores cerraron el grifo como represalia política contra Occidente. En cuanto la distribución se restableció, se acabó la crisis. Ahora tenemos una situación causada por la demanda, por la gran demanda de energía de los países desarrollados a la que se suman por primera vez dos gigantes como China e India. En consecuencia, a menos que se reduzca de forma rápida el crecimiento de la demanda, la producción de petróleo comenzará pronto su extinción.
Para evitar el escenario previsto, los expertos aportan algunas soluciones que pasan por tres fases, que son tomar conciencia del problema, pensar a corto plazo y plantearse si el mercado puede regular todas estas adversidades.